INOXIDA

La eternidad

Tal y como se desdibujó el tiempo en un principio, la eternidad no podía ser dividida. Se partía en trozos de igual tamaño, pero eran a su vez eternos e inconmensurables. Al no conseguir crear espacios que fueran efímeros en una realidad tan infinita, se representó la eternidad con objetos matemáticos infinitesimales, infinitos en complejidad a medida que se acercaban a su fin abismal, pero no infinitos en tiempo. La complejidad, propuesta por el Mecanismo, daba voz a lo efímero complejo y le daba su sentido romántico a la eternidad mecánica.